Inicio / Gobierno / Xochipala; el límite de la guerra y la ambición, en Guerrero 

Xochipala; el límite de la guerra y la ambición, en Guerrero 

*** Tres grupos criminales y una empresa minera quieren adueñarse de esta tierra; puerta a la Sierra donde abunda la amapola e inicia del cinturón del oro 

*** Familias han empezado la huida, mientras el pueblo es marcado por las escenas de terror y el abandono del Gobierno  

Jonathan Cuevas/API

Xochipala, Gro. 08 de Octubre del 2017.- La localidad de Xochipala se ha convertido en el límite de la guerra entre tres carteles del crimen organizado que se disputan el control del tráfico y siembra de droga en la zona Centro, Norte y Sierra de Guerrero. La ambición por estas tierras, ahora está también en una empresa extranjera que, pretende instalar una mina.

Los pobladores asediados por la delincuencia, suplican al Gobierno Federal y del Estado el envío de personal policial y militar suficiente que vigile de forma permanente la zona, pues hasta el momento se dicen abandonados por las autoridades. 

El pasado 04 de octubre se registró una balacera que duró 20 minutos, según relatan los pobladores. Con rifles de asalto fue atacada una patrulla de la Policía Rural, quedando en la carrocería y cristales decenas de orificios provocados por las balas.

Además, fueron penetradas dos casas de donde resultaron muertas dos personas en plena celebración patronal del pueblo, entre la feria y danza tradicionales, en honor a San Francisco de Asís.

Las dos personas ejecutadas eran unos ancianos; don Salatiel de 62 años y, el señor Tomás de 62. El primero de ellos es comunero y estaba inmerso en la negociación para que la mina que opera en Carrizalillo, también extraiga materiales preciosos en este sitio. 

Ese día, después de las balaceras llegó el Ejército Mexicano y la Policía del Estado a Xochipala, sin embargo, no estuvieron más de dos horas ahí. 

La disputa 

Los enfrentamientos armados han sido una constante en este pueblo, y a veces las escenas de terror sobresalen por sobre otros hechos de violencia en la entidad. 

Por ejemplo, la del 22 de enero del año en curso, cuando después de un enfrentamiento que duró más de 30 minutos, aparecieron tres personas muertas en la entrada del poblado y un automóvil atravesado sobre la carretera Chilpancingo-Tlacotepec, en el que escribieron “Jefes”, con letras rojas de aerosol.

“Los Jefes”, son una célula del crimen organizado que se formó luego de la desintegración de “Los Rojos”, pero que usa la misma estructura, bases y forma de operar.

Otro grupo que opera ahí y está mayormente arraigado en la localidad, es el “El Cartel del Sur” cuyo principal centro de operación es Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo, pero que hoy tiene control de la venta y distribución de droga en Chilpancingo, capital del Estado, encabezados por Isaac Navarrete Celis. 

El tercer cartel en disputa es “Guerreros Unidos”, a través de una célula controlada por tres líderes locales que operan en la Sierra Alta, desde Tlacotepec hasta San Miguel Totolapan, pero también en Iguala donde se dio la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014.

Se trata de Juan Castillo Gómez alias “El Teniente” y Raybel Jacobo de Almonte “El Tequilero”, aliados con Onésimo Marquina, “Nencho”, quienes también tienen presencia en Carrizalillo y Mezcala, donde se ubica una de las minas con mayor extracción de oro de todo el país y el continente. 

Pero el alcance de esta tercia también es hasta Teloloapan y Apaxtla, donde las policías comunitarias así como la de Mezcala, son señaladas de operar a su favor. 

Xochipala se ha convertido en el límite de esta brutal guerra hacia la zona de la Sierra, donde se concentra la mayor producción de droga elaborada a base de la amapola, de todo el país. 

De hecho, según indican algunos pobladores, el Cartel del Sur y Guerreros Unidos tienen presencia permanente ahí a través de sus sicarios, y por ello los ataques armados han sido tan directos. Aquí, en el pueblo, la gente ubica a las personas que sirven a uno y otro grupo. 

Xochipala pertenece al municipio de Eduardo Neri (Zumpango), pero es la puerta a la Sierra Alta de la entidad, por donde cruza la carretera principal al corazón de la Sierra que es la cabecera de Heliodoro Castillo, Tlacotepec, base de operación de Nencho y el Teniente. 

Pero entre sus caminos rurales conecta también con Leonardo Bravo, Chichihualco, donde es centro de distribución de Isaac Navarrete. 

Estas zonas se conectan entre sí, y también con la Sierra de Chilpancingo y región Norte, Apaxtla, Teloloapan y Cocula, que a su vez colindan con Iguala y Taxco, paso obligado a Cuernavaca, Morelos, y Ciudad de México. 

Tambien sobre la carretera federal México-Acapulco, conecta con Zumpango, Mezcala e Iguala. 

Xochipala, al ser puerta principal a la zona de mayor producción de droga, se han convertido en lugar indispensable para los tres grupos. Aún más, con las exploraciones que está haciendo una empresa extranjera para la extracción de metales. 

El inicio de la ambición 

Según testimonios recabados, no toda la gente del pueblo sabe de la intención de instalar una mina, y las negociaciones se han hecho de forma discreta, siempre a puerta cerrada en donde se ha permitido la participación exclusiva de Gobierno del Estado, personal de la empresa involucrada y, comuneros. 

Pero de acuerdo al comisariado de bienes Comunales conocido como Moisés, la instalación de la mina no es un hecho, pues en junio de este año la empresa que opera en la de Los Filos, Carrizalillo dejó de explorar la zona de Xochipala, y no se confirmó si se instalaría la mina o no, después de dos años de exploración y el pago de un derecho a los comuneros cuyo monto no fue revelado. 

La gente del pueblo cree que este primer pago que se hizo tan sólo de exploración, ya empezó a llamar la atención de grupos del narcotráfico que en Guerrero se enfocan en cobrar cuotas millonarias por “derecho de piso” a las empresas mineras, como ha pasado en Los Filos, Nuevo Balsas (Cocula) y Campo Morado (Arcelia).

Por ello temen que con la instalación de la mina se pueda incrementar aun más la violencia, y consideran que aunque el pueblo se opusiera, los comuneros aceptarían la explotación de sus tierras y, más aún, intervendrá por conveniencia el crimen organizado. 

La violencia en Xochipala se disparó con un enfrentamiento armado de varias horas ocurrido el 16 de abril del 2015, según recuerda la gente, sin embargo, los antecedentes plasmados en periódicos estatales, indican que entre 2006 y 2007 hubo un brote de violencia y, división en el pueblo. 

El 04 de marzo del 2006 se firmó un contrato de exploración y explotación de oro por 30 años, pero, en mayo del 2007 se disolvió por decisión de la empresa “Luismin”, ante las desavenencias entre pobladores y 120 comuneros. En aquel tiempo hubo confrontaciones constantes. 

El comisariado no precisó si las tierras fueron exploradas por GoldCorp que hasta enero de este año tubo la concesión o, LeGold, que compró por más de 400 millones de dólares el permiso de explotación. 

De hecho, el comisariado se mostró desconfiado y no quiso abundar sobre el tema, durante una visita de reporteros a su casa. También fue reservado en la participación del Gobierno de Guerrero en las negociaciones. 

Huyen las familias 

Xochipala tiene actualmente serios problemas por la presencia del crimen organizado, pero la gente no descarta que esto se agrave si no hay la ayuda del Gobierno Estatal o del Ejército Mexicano, en cuestión de seguridad. 

No quieren pasar lo mismo que Carrizalillo, dicen, donde la mitad del pueblo fue desterrada tras la instalación de la mina, producto de la disputa en ese entonces de Guerreros Unidos con Los Rojos, y porque las familias obligadamente se empezaron a involucrar con uno u otro grupo. 

Pero aquí en Xochipala, sin la existencia de una mina, la gente ha empezado huir. Son aproximadamente 10 familias las que han salido por temor a la violencia o amenazas del marco. 

Un caso emblemático es el de la señora Leticia Carreto, una ex comisaria cuya casa fue atacada a tiros igual que varias más del pueblo, el 7 de junio de 2015. Esto provocó que ella se fuera y pidiera asilo a Estados Unidos, donde hoy radica. 

De forma gradual, al menos 10 familias huyeron, mientras que los pobladores que siguen ahí, tienen que sortearse la vida entre balaceras, con medidas propias de seguridad en la vida cotidiana y el trabajo. Los negocios han bajado sus ventas considerablemente y, todos tienen que bajar temprano sus cortinas. 

La balacera del pasado 04 de octubre tuvo sus particularidades. La gente murmura en el pueblo que quienes atacaron al pueblo esta vez fueron comunitarios de Mezcala, y civiles vestidos con ropas militares o incluso, algunos que se disfrazaron de “Tlacololeros”, aprovechando las danzas tradicionales que había ese día. 

“La gente aquí vio como unos de los que habían atacado, iban vestidos de tlacololeros y llevaban armas”, señala uno de los vecinos. 

Además, ese día fueron privadas de su libertad dos personas; un joven del cual no se pudo saber el nombre pero al que le apodan “abeja”, y, el señor Isidro López. 

“Esto ya no es vida. Vivimos con miedo y después de las siete de la noche, ya nadie sale”; lamentó otra de las personas del pueblo, que hizo énfasis en la necesidad de un campamento de mitades y policías “que no estén ligados al narco”, para que realmente cuiden al pueblo. 

En Xochipala hay poco más de 3 mil habitantes dedicados en su mayoría a la agricultura, y a finales de noviembre la mayor parte del pueblo sale a la recolección de Chapulín, que representa una buena fuente de ingreso para ellos. (Agencia Periodística de Investigación)

Acerca Cuevas

Mira también

Ante la presión política y el abandono de Astudillo, Marco Leyva deja la alcaldía de Chilpancingo 

API Chilpancingo, Gro. 16 de Octubre del 2017.- El presidente municipal de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.