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Mujer embarazada… en campaña

*** Norma Otilia Hernández Martínez busca ser diputada por el distrito 01 local de Guerrero; recorre barrios y colonias cuando le faltan tres semanas para el parto

*** Se asume como una candidata “ciudadana” a pesar de contender bajo las siglas del Partido Humanista

*** “Voy a demostrar que para una mujer, el estar embarazada no es un retroceso, no impide una campaña y estar en pie de lucha, al contrario, es un motivo”; expone  

Candidata Norma Otilia 2Jonathan Cuevas/API

Chilpancingo, Gro.- Con su vientre inflado a más no poder, Norma ha recorrido más del 80 por ciento de las colonias correspondientes al distrito 01 de Chilpancingo, capital del Estado de Guerrero. Se considera una mujer valiente, defensora de las causas nobles y, una madre para la que el embarazo es un estado que no imposibilita trabajar o ser exitosa.

En su campaña jamás está sola. La acompaña dentro de su vientre una pequeñita a la que le falta un mes para conocer este mundo, posiblemente, según cree Norma, para conocer a su madre representando a los ciudadanos desde una curul, o en la más alta tribuna de esta entidad que permanece hundida en la miseria, desigualdades, corrupción y violencia.

La candidatura…

Para tener acceso a la candidatura que hoy encabeza por el Partido Humanista de reciente creación, Norma Otilia Hernández Martínez tuvo que luchar en un ambiente de desigualdad hacia las mujeres y discriminación hacia las embarazadas. Para su fortuna, el lugar que buscaba fue despreciado por otras personas. Nadie más luchó por la candidatura.

Y es que el actual proceso electoral no es fácil en Guerrero. Las campañas políticas se han visto embarradas por la violencia y el narcotráfico. Hay quienes dicen que ser candidato no es nada fácil y se necesita de mucho valor, y menos puede ser fácil para una fémina a punto de dar a luz.

Norma cuenta que su proyecto se ha venido trabajando desde hace ya varios años cuando decidió junto con otras personas, conformar la asociación civil “Amigos Ciudadanos de Guerrero” que le ha permitido conocer las diversas problemáticas por las que atraviesan los guerrerenses y, en este caso los chilpancingueños asentados en el distrito 01 electoral local.

La candidata parece estar siempre sonriente y en sus ojos se observa aquella luz que dicen, solo tienen las mujeres embarazadas. Pero su semblante cambia cuando habla de todo lo que ha tenido que pasar para enarbolar una candidatura.

Entre guiños de satisfacción y malos recuerdos, afirma que los líderes del partido que hoy representa no aceptaban que una mujer embarazada los representara en las urnas, aunque ella fue de las primeras en levantar la mano.

De otros partidos políticos ni siquiera habla mucho, solo se queja de que nadie le quiso abrir las puertas para estar en una candidatura. Más bien la invitaban a sumarse a los proyectos de otras personas o, hubo quienes definitivamente le preguntaban si tenía dinero para poder ser candidata, como si le estuvieran vendiendo el espacio.

Y en el Partido Humanista no le pidieron dinero pero tampoco le han dado. Se ha limitado a hacer campaña con sus pocos recursos económicos y con el apoyo de varios de sus amigos, o incluso de la propia gente a la que ha ayudado en los últimos tres años que es el tiempo de vida que lleva su organización.

A Norma le pretendían cerrar el camino por el hecho de estar embarazada pero ella se aferró a la idea de que podía ser candidata a diputada local por el distrito 01. Quienes desconfiaron tuvieron que aceptar su candidatura porque al paso de las semanas vieron que nadie más estaba interesado o, definitivamente no cumplían con los requisitos.

Antes, a la hoy candidata le ofrecieron la candidatura a presidenta municipal de Chilpancingo pero, ella siempre tuvo claro que era un reto aún más difícil para el que aún no se siente preparada, además de que consideró que la querían utilizar para obtener votos a sabiendas de que no ganaría.

Al negarse a ese puesto, quienes dirigen su partido no tuvieron opción de lanzarla por la diputación del distrito 01 donde ella está convencida de que va a ganar.

A estas alturas de la contienda, Norma considera que los principales problemas por los que tuvo que atravesar para lograr su candidatura fueron: el ser mujer, estar embarazada, no tener recursos económicos suficientes y el ser una persona nueva dentro del ambiente político.

Antes pensó en buscar una candidatura ciudadana alejada de cualquier partido político, pero se topó con los candados impuestos por los órganos electorales que, ningún ciudadano común podría romper.

“Todavía no hay las condiciones para que alguien pueda ser candidato ciudadano, por eso buscamos al Partido Humanista pensando en que sería una opción”; dice, al considerarse una “candidata ciudadana”, a pesar de contender bajo las siglas de un partido.

Una ciudadana comprometida…Candidata Norma Otilia 3

Sentada junto a una mesa dentro su oficina, la candidata apenas se da el tiempo de descansar porque tiene una entrevista, solo por eso.

En esa charla Norma se muestra carismática. Sus gestos cambian constantemente cuando habla mientras sus manos no paran de moverse. Hace uno y otro ademán aunque por momentos su mano derecha va hacia el vientre y se detiene; ahí es cuando parece acordarse de que le faltan 3 semanas para su parto.

Otilia Hernández se considera una ciudadana comprometida de acuerdo a los valores que le enseñaron sus padres. Y precisamente por los consejos que ellos le dieron, decidió fundar una asociación civil y hoy convertirse en candidata.

Cuenta que sus padres fueron maestros comunitarios y su madre, a los 12 años fundó una escuela de nombre “Héroes de Guerrero” en la colonia Alianza Popular de Chilpancingo, que hoy continúa activa.

Al referirse a su padre, dijo: “mi padre siempre luchador de izquierda, siempre criticando al sistema e incluso perseguido por el sistema, lo recuerdo muy bien”. Al soltar estas palabras también salió un pequeño suspiro.

Y agregó que aquel hombre que le dio la vida, sabía hablar todas las lenguas indígenas de esta entidad. Parece que el señor era orgullo de Norma, al menos eso demuestra muchos años después cuando se refiere a él.

También afirma que su padre le decía que ella era india a pesar de tener un tono de piel claro. El hombre tenía orgullo de que los malos gobiernos no han podido robar a los guerrerenses su historia y su identidad.

Son consejos que la joven candidata hoy tiene en la mente y el corazón según cuenta, sobre todo porque busca representar los intereses de los ciudadanos desde una curul.

“El hecho de tener unos padres como los tuve yo en su momento, porque mis padres mueren hace más de 25 años y caminé siendo adolecente como la mayor de siete hermanos. Entonces empecé el camino de muchas injusticias y desigualdades donde aprendí a caerme y levantarme, a defenderme y esforzarme porque a mí no me regalaron nada”; expuso frente a la grabadora tratando de sostener el mismo tono de voz, porque de momento parecía que se le cortaba.

Agregó que desde entonces empezó “desde abajo”, vendiendo en la calle y trabajando en casas. Y recordando las palabras de sus padres, supo que la pobreza solo está en la mente de las personas pues, ella se propuso a superarse y logró tener una carrera, una licenciatura en Comunicación aunque hoy, su experiencia la han llevado más al ramo del derecho.

Hoy, Norma es empleada de gobierno con incapacidad pero además tiene un despacho desde donde ha podido ayudar a la gente que se acerca a su asociación civil.

Se considera una mujer de clase baja y, por lo tanto dice tener la calidad moral para pedirle el voto a los ciudadanos.

Candidata Norma Otilia 8Mujer embarazada…

La candidata afirma no tener miedo aunque en la recta final de su campaña podría estar dando a luz, o, incluso justo en el día de las elecciones.

“Voy a demostrar que para una mujer, el estar embarazada no es un retroceso, no impide una campaña y estar en pie de lucha, al contrario, es un motivo”, expresó.

Para Norma, sus cinco hijos son el motor para moverse y su inspiración para lograr sus metas. Incluso fue el embarazo uno de los motivos por los que decidió tomar la candidatura y demostrar a las mujeres que se puede trabajar y luchar así.

Pero precisamente el hecho de estar esperando un hijo, fue el principal obstáculo en el camino a su candidatura. Por ello, hoy que tiene la oportunidad de contender, se dice “feliz” y en los días de mayor plenitud.

Físicamente Otilia se ve muy bien. El embarazo parece no pasarle al caminar, al sentarse o incluso al trotar. Siempre parece apurada. Suda como si hiciera ejercicio y no se queja para nada. Con más de ocho meses de embarazo, ella parecer ser una mujer sin nada dentro de su vientre.

Cuenta que cuando le pretendieron negar la candidatura por estar esperando un hijo, se sintió más fortalecida para luchar por un derecho ciudadano y la justicia de las mujeres.

Las “recomendaciones” y las críticas han sido constantes en la vida de Norma. Le han dicho que se está arriesgando de más y también a su bebé, aunque se muestra orgullosa cuando la mayoría de la gente se dice sorprendida y admirada porque ella vino a romper estereotipos y esquemas.

“Piensan que una mujer embarazada se tiene que quedar recostada en casa pero no, al contrario, si no es una enfermedad, es un estado”; dice sonriente y afirma que ahora, para las mujeres que visita en las colonias, significa un motivo para salir adelante.

La candidata del Partido Humanista tiene claro su proyecto y ya tiene un montón de propuestas que llevar al Congreso para beneficio de los ciudadanos. Destaca los problemas de terrenos irregulares y la defensa de los derechos de las mujeres, así como la inclusión de los jóvenes en todos los ámbitos políticos y sociales.

El trabajo, estudio y valores es fundamental en esta entidad según considera ella, pues solo así se puede terminar con los diversos problemas, principalmente el de la pobreza y el narcotráfico que a su vez, derivan en violencia.

De los actuales gobiernos, Norma hace poca referencia pero aclara que parecen inmóviles ante tantos problemas que aquejan a los ciudadanos.

Después de la entrevista Norma se levantó de la silla y presumió su panza. Emocionada anuncia que su hija se llamará María Magdalena y luego se despide apresurada, pues tiene que seguir sus recorridos de campaña en las colonias que le hacen falta visitar. (Agencia Periodística de Investigación)             

 

 

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